Traigame soluciones, no problemas


Hace una vida atrás, una de mis jefas (Araceli Garcia Acosta), directora de la biblioteca, tenía el siguiente lema “No me venga con problemas, tráigame las soluciones” y, efectivamente, no te dejaba entrar a su oficina si no cumplías tal premisa. Aprenderlo en tan temprana carrera laboral me asfaltó el camino y ahora detallaré el porqué, para invitarlos a ponerlo en práctica.

Yo lo bauticé “1P 2S” Un problema, dos soluciones.

Cualquier proyecto implica escollos, y algunos de ellos requieren respuestas que no dependen de nosotros. Necesitamos la aprobación de nuestros superiores para seguir adelante. Generalmente nuestros directivos, funcionarios, rectores, comisiones directivas o responsables de área están muy atareados y en muchas cosas a la vez, generalmente mucho más importantes. Por esto, si vamos a plantearles un problema que requiere pensar una solución no podrán respondernos de manera inmediata lo que nos lleva a alargarlo en el tiempo. Por el contrario, si ya vamos con dos soluciones, sólo se trata de decidirse por una, cosa que puede hacerlo en el momento.

Si su superior está muy, pero muy atareado y tenemos muy poco tiempo de su atención, podemos incluso saltearnos la perorata del conflicto e ir directo a las propuestas. En caso extremo, proponemos directamente la mejor solución en la que sólo tenga que decir sí o no (lleva poco tiempo) y si recibimos un NO, pasamos a la segunda opción sin escalas.

Lo que sucede en la práctica es que, pensando en las soluciones posibles, encontramos como resolverlas sin necesidad de ayuda y nos evitamos un viaje a la oficina. Puntos para Araceli.


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